Adolfo Santos
Al mando de la cocina
 
fito

 La hoguera de un chiscón familiar repleta de aperos y cuencos de barro. La abuela Petra desvelando los secretos que habitan en el interior de unas patatas revolconas. Compaginar las obligaciones de la adolescencia con el placer de repasar la barra del bar de su padre en su pueblo natal, en Barco de Ávila… De aquellas siembras, hoy se recolectan estos frutos.

Fito nos enseña desde la cocina de Lakasa el camino de la excelencia. No se es buen profesional sin ser antes buena persona. No hay objetivos sino sirven a las necesidades de los demás. Esto es la verdadera excelencia. Así es Fito.

Al enfundarse la chaquetilla, la mente de Fito, reunida en amable asamblea, canaliza todas esas energías y rememora aquellas vivencias de la infancia. Finalmente, de alguna manera incógnita que ningún recetario jamás resolverá, todo ello se acaba por plasmarse en los platos que el bueno de Fito cocina.

La gastronomía es alucinante… ¡tan alucinante como es conocer a Fito!