Bajo el seudónimo de Capitán Rábano, César Bustillo participa en la creación de contenidos en el blog Con un Par de Guindillas, donde ha plasmado su experiencia en Lakasa. A continuación, dejamos el contenido del post original en su integridad.

 

LAKASA [IMPRESCINDIBLE]

Hay restaurantes que no poseen estrellas Michelín, no salen en 50's Best y no atesoran más de un sol en la Guía Repsol y sin embargo aparecen siempre en las recopilaciones de los mejores templos para gastrónomos, hedonistas y disfrutones de todo tipo. Lakasa es uno de ellos, de hecho, me parece el paradigma. En serio, si tuviese que recomendar un restaurante en Madrid a cualquier tipo de comensal, Lakasa sería el elegido.


Por Capitán Rábano:

Restaurante Lakasa
 
¿Por qué?:
 
Porque ofrecen una cocina sin artificios ni estridencias, sin modernidades mal entendidas, basada en producto, mercado y temporada, con una técnica sin fuegos artificiales pero que hace que todo funcione con un resultado equilibrado, sabroso y con enormes dosis de buen gusto.
 
Y porque el local es bonito, el servicio esmerado y no servil, porque todo aparece en el momento apropiado, porque la carta de vinos es sencillamente espectacular (para mí una referencia), porque hay carritos con quesos, porque todo se puede pedir en medias raciones, porque...
 
Vamos al lío.
 
 
 
 
El lokal:
 
Recordemos que esta es la segunda ubicación, el traslado desde la original no fue a demasiada distancia, pero se logró lo buscado, principalmente amplitud. Así, decir que el lugar es muy adecuado: amplio, decorado con muy buen gusto, con una barra y una cocina a la vista y destacada. No está a pie de una calle famosa, sino en una plaza peatonal, pero Lakasa tiene ya suficiente nombre como para no necesitar un mostrador visible al tráfico rodado.
 
Restaurante Lakasa
 
Mesas robustas, vajillas modernas, aire urbano, como de loft en Williamsburg hacen que parezca transportable a cualquier urbe cosmopolita y captar el mismo tipo de clientela, que, por cierto, es de las fieles y motivo de orgullo para la casa. Perdón, Lakasa.
 
Por cierto, hay terraza, pero no la he probado, me gusta demasiado el interior, con su buena iluminación (no me gustan los locales en los que no se ve lo que se come), sus amplias cristaleras, sus estanterías...
 
Restaurante Lakasa
 
Se supone que la idea es la de una casa de comidas moderna, con platos que podrías encontrar en una taberna, pero claro, esa es la idea de la cocina, porque si os cuento esto respecto al local, creo que os induciría al error, tiene más aspecto de afterwork glamouroso, de lugar al que llevar a tu pareja a disfrutar o a un grupo de socios a celebrar un triunfo empresarial.
 
¡Ah!, importante, está al lado de Tori-key, otro lugar que nos gusta mucho.
 
La karta:
 
Estacional, famosa por las elaboraciones de platos de caza, ofrece su repertorio también en medias raciones. Es suficientemente extensa y tiene la suficiente rotación como para poder volver con frecuencia.
 
Ojo a la carta de vinos, no solo es espectacular por las referencias, sino por los formatos. Un ejemplo de lo que a mi modo de ver debería ser una carta para un buen restaurante. Muchos vinos por copas y en otros formatos. Sobre el vino volveremos más tarde.
 
La manduka:
 
Bueno... ¿por dónde empiezo?, quizá por deciros que he ido tres veces, que volveré muchas más y que las sensaciones han sido siempre similares. Sobresalientes.
 
Restaurante Lakasa
 
Empezamos por un clásico, sus buñuelos de idiazabal, seguimos por... ¡qué más da!, pidas lo que pidas disfrutarás de puntos de cocción perfectos, de sabores identificables, de productos de temporada en su momento justo y de elegantes presentaciones al comensal.
 
Restaurante Lakasa
 
Restaurante Lakasa
 
Restaurante Lakasa
 
Llegados a este punto, os recomiendo fervientemente solicitar un maridaje en la mesa. Os servirán el vino por copas en cada plato personalizando cada comensal. Os contarán una historia, veréis vinos fuera de uso y costumbre en los manteles españoles: vinos sudafricanos, marroquies, etc. y siempre dispuestos a sorprender el paladar. Hacedme caso, relajaos y dejaos sorprender. Además, todos los vinos que se sirven por copas se pueden servir por "medias copas".
 
Restaurante Lakasa
 
Coklusión:
 
Me parece un lugar imprescindible, un local elegante y amplio, un servicio atento y una cocina magnífica que se engrandece en sala con el servicio del vino y una apuesta decidida por el maridaje. Todo ello por un precio en torno a 50€.
 
Nosotros volveremos a menudo
 
Restaurante Lakasa
 

Videoreceta del Mes

Lakasa en twitter