Buñuelitos de Idiazabal

Un clásico de lakasa. Ideal para picar en la barra.

Alérgenos: queso

Precio: 11 € / Media ración: 6.8 €

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El queso Idiazabal se obtiene de la leche de oveja latxa, o en ocasiones de la raza carranzana. Estas ovejas de ordeño producen una cantidad limitada de leche, unos 100 litros por temporada, desde febrero hasta junio, con un mayor porcentaje de materia grasa que la leche de vaca.

Se alimentan de pasto verde, y propicia en el sabor de la leche unas notas dulces donde algunos catadores incluso han sacado aromas de corral.

El Idiazabal resultante, tras su ahumado, nos da unas notas picantes en nariz, de textura elástica y cremosa, y un sabor a cuajo con sus toques de humo.

Volviendo a los buñuelos, la receta no puede ser más sencilla: bañamos las piezas en una bechamel ligera para, una vez frías y compactas, pasarlas por un rebozado de harina y huevo y freírlas en aceite caliente.

De la lectura del libro La cocina y los alimentos de Harold McGee, una obra de referencia en cualquier cocina, aprendimos la necesidad de alcanzar una temperatura interior en el buñuelo de 65 ºC. De esta manera, cuando el buñuelo llegue a la boca del comensal se funde y la impregna de unos sabores y aromas deliciosos.

Ofrecemos los buñuelos en ración entera y en media ración, para tomar sentados y en la barra, en el aperitivo del mediodía y en la cena. Es siempre una recomendación segura ¡desde hace 20 años! que fue cuando elaboramos nuestros primeros buñuelitos.

En el vídeo mostramos cómo los freímos.

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Nº de comensales:

Tiempo requerido:


Ingredientes para hacer Buñuelitos de Idiazabal

  • Queso Idiazábal
  • Bechamel
  • Aceite de oliva

Buñuelitos de Idiazabal paso a paso

  1. Retiramos la corteza del queso y le cortamos en cubos con un tamaño aproximado de unos 2 cm por cada lado.
  2. Bañamos cada pieza de queso en la bechamel, a temperatura templada para que no funda el queso y nape bien el buñuelito; reservar.
  3. Una vez frío, rebozamos el buñuelito en harina y huevo y lo freímos en aceite de oliva a unos 160 ºC hasta que quede dorado por fuera y fundente en su interior.