Huevo frito de corral y trufa

Con sofrito y papada curada

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Huevos que proceden de Vila de Cruces, un pequeño municipio enclavado en el interior de Pontevedra. Allí, David Sueiro lleva a cabo un proyecto de vida en la granja Galo Celta en donde cría la gallina autóctona de Mos.

Gallinas de genética seleccionada, criadas en libertad y, aquí viene el quid de la cuestión, alimentadas con pulpas de aceitunas, las pieles residuales tras la extracción del aceite en la oliva. Dicha alimentación supone una fuente de omegas 3 y 6 además de aportar una notable cantidad de ácidos oleicos. La presencia de estas grasas de origen vegetal engrasan el huevo de una manera natural y reducen su proporción de agua. No hace falta imaginar la incidencia de todo este cúmulo de cuidados en el sabor final del huevo.

Con el oleico que posee la oliva, David busca aportar a las gallinas las mismas cualidades que la bellota consigue dar al cerdo Ibérico. Nadie en el mercado lleva a cabo una aventura igual.

Estas gallinas de Mos, en el trascurso de su vida, realizan una primera puesta de huevos desde los seis hasta los once primeros meses de vida aproximadamente, momento que paran durante un tiempo de dos o tres meses, para continuar con una segunda puesta, momento en que los huevos ganan en calidad, hasta los dos años y medio, el promedio de existencia de estas aves de corral.

Al calor de la sartén, Nacho, nuestro jefe de cocina, destaca la manera que el huevo se recoge al contacto con el humeante aceite virgen de arbequina; una vez frito, alaba la untuosidad de la yema; y relata como la puntilla resultante queda crujiente y quebradiza. Con el acompañamiento del sofrito, la lámina de papada y la trufa, sale un plato redondo.

 

Nº de comensales:

Tiempo requerido:


Ingredientes para hacer Huevo frito de corral y trufa

  • Huevo
  • Cebolla
  • Tomates
  • Papada ibérica curada
  • Trufa negra
  • Aceite de arbequina
  • Sal
  • Pimienta

Huevo frito de corral y trufa paso a paso

  1. Cocinamos un sofrito de cebolla y tomate a fuego muy suave; reservar.
  2. En el momento del pase, freímos el huevo en el aceite caliente para conseguir una puntilla crujiente.
  3. En el plato, colocamos una base del sofrito; sobre ella, el huevo frito; cubrimos con la lámina de papada y coronamos con la trufa rallada.