El recetario de lakasa se configura con todos los platos de nuestra carta que en algún momento estuvieron en vigencia. Ninguna de estas elaboraciones forma parte de lakarta en la actualidad.

Calçots a la brasa

Con salsa romesco.

Alérgenos: Frutos secos, Sulfitos

VIDEOS

 

El calçot es una variedad de cebolla tierna sembrada en primavera, recolectada en verano, que se mantiene durante los meses calurosos en un lugar seco y fresco. En septiembre se replanta y se calza de arena. A medida que crece, el tallo queda bajo tierra y mantiene un color blanco, mientras que la parte superior que asoma a la superficie adquiere unos tonos verdes.

Pau Santamaría, nuestro hortelano de cabecera, nos abastece esta cebolla autóctona desde la zona de Vic, en el interior de Barcelona, por lo que recibe el nombre de vigatana. La mayor virtud de este calçot es su sabor dulce, más nítido que otras variedades de aquella región.

En Lakasa, lo asamos entero en el horno de brasas, sobre la llama viva, tal como llega de la huerta, con su raíz y con las tierras adheridas a la piel superficial, porque, atendiendo a la opinión de los payeses, toda esta aparente suciedad le aporta durante la cocción unos imprescindibles matices de sabor.

 

calçot lakasa

Tras limpiarlo escrupulosamente, lo emplatamos listo para su consumo, acompañado de una salsa romesco elaborada, para más distinción, con la receta original del padre de Pau, el inolvidable Santi Santamaría.

Recibiremos unas 200 piezas en dos entregas semanales, cada martes y cada viernes, hasta final de temporada, en el mes de febrero.

calçot lakasa

Un día, la tele quiso venir para contar como ofrecemos el calçot en Lakasa.

Nº de comensales:

Tiempo requerido:


Ingredientes para hacer Calçots a la brasa

  • 1 kg Tomates
  • 2 Cabezas de ajo
  • 70 gram Pan tostado
  • 75 gram Almendra tostada
  • 100 gram AOVE
  • 14 gram Vinagre PX
  • Sal
  • Pimienta
  • 2 Pimientos choriceros

Calçots a la brasa paso a paso

  1. Para elaborar la salsa romesco, asamos en las brasas del Josper los tomates y las cabezas de ajos, hasta que los tomates pierdan toda su consistencia; los chafamos para que suelten su jugo; y los dejamos por un espacio corto de tiempo más en el horno para lograr que esos jugos reduzcan y caramelicen.
  2. Sumergimos los pimientos choriceros en un aguas templada, unas dos horas, para que ablanden su piel; con la ayuda de una puntilla, raspamos la parte interior de la piel para obtener la carne del choricero.
  3. En la Thermomix, triturar los tomates asados, los ajos pelados, la pulpa del pimiento choricero; el pan tostado y las almendras hasta obtener una crema untuosa.
  4. Terminar de aliñar con el AOVE, el vinagre PX, la sal y la pimienta.