Molleja crujiente de ternera con acelga y revolcona picante

Mollejas seleccionadas de corazón

Molleja crujiente con acelga y revolcona picante

A veces, una receta nace de una simple pregunta: ¿quién puede ofrecernos el mejor producto para este plato?
En Lakasa, esa búsqueda constante nos llevó hasta el mercado de Chamartín, donde conocimos a Sergio Mosqueo, un casquero de los de antes, que trabaja unas mollejas de ternera nacionales de una calidad extraordinaria.

¿Por qué en Lakasa apostamos por la molleja de corazón?

Charlando con Sergio aprendimos algo fundamental: no todas las mollejas son iguales. En el despiece de la ternera se distinguen dos tipos principales: la molleja de cuello (o de garganta) y la molleja de corazón (también conocida como molleja de pecho o molleja tierna). La diferencia entre ambas es clara.

La molleja de corazón destaca por su estructura más compacta y su veta de grasa central, que al cocinarse se funde lentamente, aportando jugosidad, profundidad de sabor y una textura cremosa imposible de replicar con la de cuello. Además, responde mucho mejor a técnicas como la fritura o el confitado, manteniéndose tierna por dentro y crujiente por fuera.

La molleja de cuello, por el contrario, presenta una forma más irregular, con tejidos más fibrosos y menos grasa infiltrada. Aunque puede funcionar en guisos largos, no alcanza la elegancia ni la textura fundente de una buena molleja de corazón fresca.

molleja lakasa 2

Una fritura sin harinas: técnica, precisión y respeto al producto

Para esta receta, freímos la molleja en mantequilla clarificada, sin emplear harinas. En Lakasa evitamos el rebozado tradicional, y no es por capricho: es una decisión basada en nuestra forma de entender la cocina. Apostamos por una fritura más limpia, más ligera y más natural, que respete y realce el sabor auténtico del producto.

Y no es fácil. Lograr ese crujiente sin harina requiere técnica y precisión. Al no tener una cobertura que proteja la pieza, el fuego debe estar perfectamente controlado. Cualquier descuido se nota. Esta forma de cocinar exige oficio y dominio, a cambio, en este caso, ofrece una molleja crujiente por fuera, jugosa por dentro, sin pesadez, sin artificios, y mucho más digestiva.

Además, es una opción ideal para quienes prefieren una alimentación más saludable o sin gluten, sin renunciar al disfrute.

molleja ternera lakasa

Acompañamiento: acelga salteada y revolcona picante con pimentón de La Vera

Para redondear el plato, incorporamos acelga salteada y unas patatas revolconas con un punto picante. Pero no unas revolconas cualquiera.

El puntazo de esas revolconas es el pimentón artesanal El Sequero, elaborado en la comarca de La Vera, junto a Candeleda. Su aroma ahumado, su color intenso y su sabor equilibrado convierten a este ingrediente en una pieza clave del plato. Para nosotros, es el mejor pimentón que hemos probado jamás.

Y como en Lakasa nos gusta conocer el origen de lo que cocinamos, aquí te dejamos el vídeo de la visita que hicimos a su obrador. Porque sabemos que un plato se disfruta aún más cuando se conoce la historia de quienes lo hacen posible.

Receta de Molleja crujiente de ternera con acelga y revolcona picante

Ingredientes

  • Patata gallega
  • Pimentón (80% dulce y 20% picante)
  • Ajo y cebolla
  • Laurel
  • Sal y pimienta
  • Acelga
  • Mantequilla clarificada
  • Molleja de corazón de ternera

Paso a paso

 

  • Preparar las patatas revolconas
    • Pela las patatas y córtalas a cachelo (trozos irregulares, para que suelten almidón).
    • Cuécelas en abundante agua con sal, junto con una hoja de laurel y media cebolla cortada en juliana fina.
    • Cuando estén bien cocidas, retíralas del agua (reserva un poco del caldo de cocción) y machácalas con una cuchara de palo. Debes conseguir una textura rústica: como un puré, pero con tropezones.
    • Pela un par de dientes de ajo, córtalos en láminas finas y sofríelos en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando tomen color dorado, añade el pimentón, remueve rápidamente y agrega un cazo del agua de cocción de las patatas para evitar que se queme.
    • Incorpora este sofrito a las patatas machacadas y mezcla bien. Ajusta de sal y pimienta al gusto. Reserva.
  • Limpiar y preparar las mollejas
    • Introduce las mollejas en un bol con agua muy fría con hielo durante al menos 1 hora, para que se depuren bien.
    • Luego, blanquéalas: colócalas en una olla con agua fría y lleva a ebullición suavemente.
    • Una vez blanqueadas, enfríalas rápidamente, retira la ternilla exterior con cuidado y trocea las mollejas en porciones uniformes. Reserva.
  • Freír las mollejas
    • En una sartén amplia, calienta mantequilla clarificada.
    • Fríe las mollejas hasta que estén doradas y crujientes por fuera, pero jugosas y tiernas por dentro. Esta técnica sin harinas requiere atención: controla el fuego, no las descuides ni un segundo.
  • Saltear las acelgas
    • Limpia y trocea las acelgas frescas.
    • En otra sartén con un poco de aceite de oliva, saltéalas brevemente a fuego vivo. Salpimenta.
  • Montaje del plato:
    • Coloca en la base del plato una capa de acelgas salteadas.
    • Sobre ellas, las mollejas crujientes recién fritas.
    • Acompaña con una generosa cucharada de las patatas revolconas picantes.

Alérgenos

  • Lactosa

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